miércoles, 18 de agosto de 2010

Really outside my heart.

El fuego ardía mientras el humo invadía la blancura del cielo. La lucha en mi interior estaba comenzando. Mis pensamientos acechaban con tanta ferocidad que mis ojos dejaron de ver. Quedé cegada, perdida, alejada de cada sentimiento que en el pasado producía la aurora de otro mundo paralelo, diferente al que yo conocía como al producto de mi mente.
Las ideas peleaban las unas con las otras, tanto que varias de ellas resbalaron y cayeron en el fluido sanguíneo e hicieron el recorrido habitual que hacía al corazón latir y hacer circular cada sentimiento.
El atacante parecía verosímil pero no pude resistir la tentación de juzgar con la mente. Talvez la gravedad impedía que pusiera los pies sobre la tierra, me hacía volar hasta límites insospechados provocando una falta de equilibrio. Pero como cualquier ser volador… primero tuve que aprender a volar, pero fallé.

3 comentarios:

  1. Se necesita un poco de desequilibrio para poder arriesgarse, se necesita un poco más para volver a fallar y descubrir que uno puede llegar a hacerlo bien. O también seguir intentándolo.

    ResponderEliminar

Si te gustó mi blog, no dudes en seguirme que yo también lo voy a hacer. Gracias por comentar! Cualquier comentario, sea bueno o malo, será aceptado =)