jueves, 24 de marzo de 2011

Relato



Este es el relato de alguien que nunca soñó, que nunca se puso las alas para volar hacia un mundo ficticio, que nunca recorrió con sus manos la delicadeza de la fantasía absoluta, que jamás miró con sus ojos el poder tal de la ilusión, que no tuvo la posibilidad de caer en la más profunda somnolencia.

Este es el relato de alguien que nunca rió, que nunca se regocijó en felicidad, que nunca sintió sus ojos humedecidos ni a su estómago arder, que jamás percibió la necesidad de reírse en momentos inoportunos, que nunca cultivó granitos de alegría.

Este es el relato de alguien que nunca amó, de un ser que no aprovechó la oportunidad de sentir volar mariposas en su interior, que no acarició la belleza de un amante, que no tomó en brazos momentos de ternura, que dejó ir labios ansiosos por un beso, que soltó al aire a un corazón latiendo.

Este es el relato de alguien que nunca lloró, que jamás vio a sus propias lágrimas descender por sus mejillas, alguien que nunca sintió a su corazón partirse, que no notó a su cuerpo desvanecerse ni a su alma morir desconsolada.

Este es el relato de alguien que nunca enloqueció, que nunca atravesó un momento de euforia, que nunca grito palabras sin sentido ni sintió la llama de la locura expandirse por sus venas.

Este es el relato de alguien que nunca se percató de lo que era vivir.

Este es el relato de alguien que nunca existió.